El medio rural de Baleares, el alma de «ses illes»

Las Islas Baleares son conocidas en medio mundo como un destino turístico estivo de primer nivel. Encantadoras calas con agua cristalina, impresionantes acantilados con vistas al mediterráneo y una gran infraestructura hotelera y de ocio hacen que millones de personas las visiten cada año.

Pero, ¿Es esto lo único que ofrecen? ¿Un turismo masivo clásico que en ocasiones deja aparte la sostenibilidad y que se desarrolla lejos de factores como la cultura y las personas que habitan esta región insular? Durante un largo tiempo ha sido así mayormente, pero por suerte en estos últimos años está despuntando otro tipo de turismo lejos de todo ello.

La otra cara de las islas

Las Baleares resultan ser unas islas con historia milenaria, una rica cultura bilingüe y una larga tradición agrícola. Es toda una experiencia perderse por sus pueblos admirando su arquitectura única y recorrer sus campos y bosques mediterráneos, así como imponentes montañas en el caso de la sierra de Tramontana en Mallorca. Y es que esta tierra ha sido objeto de conquista de mano de civilizaciones como la fenicia, la árabe y la romana, hecho que ha dejado su impronta en las islas.

La gastronomía tampoco se queda atrás y algunas son delicias son conocidas a nivel nacional como las famosas ensaimadas, la sobrasada o el queso de Mahón (Menorca).

Todos estos factores propios de la vida mediterránea hacen de las Baleares un destino perfecto para encontrar la calma y la conexión en ambientes tan idílicos como casas centenarias en medio de un campo florido desde el que, debido a su proximidad, podemos sentir la brisa del mar.

Possessió mallorquina

Es el caso de parajes como el de Agroturisme Son Lladó, finca agrícola cuyas edificaciones datan del siglo XVII y en las que se respira tradición. Además de llevar a cabo actividades propias de una granja con tierras de labranza y animales, sus propietarios Pep y María, autóctonos de la zona, ofrecen apartamentos de carácter turístico, para unas vacaciones auténticas en las que sentirse en casa y conectar con el medio.

Este agroturismo cuenta también con zonas comunes y actividades, como amplias terrazas, parque infantil, piscina y la posibilidad de que los niños den una vuelta en pony, convivir con los animales siempre es una buena idea.

De la misma forma ofertan bicicletas con las que visitar los pueblos de alrededor e incluso ir a la playa de Ses Covetes, toda una joya para amantes de las aguas turquesa.

También, no lejos de esta propiedad encontramos lugares únicos de la isla de Mallorca como el Parque Natural de Mondragó, la capital Palma de Mallorca y ya cogiendo coche merece la pena visitar la Sierra de Tramontana y pueblos con encanto como Deià

El lujo rural y orgánico

Ponemos el ojo en Ibiza, isla que no necesita presentación, su tan conocida vida nocturna, el estilo de vestir blanco y los rincones de ensueño son muy sonados para todo aquel que oye hablar de ella.

Aun así también va surgiendo allí una corriente alternativa basada en la llegada visitantes amantes del mundo rural, quienes ponen atención en viajar de forma sostenible. De esta forma, se va creando también una oferta turística de acuerdo a esta tendencia, que aunque ofrecen todo tipo de servicios en medio de parajes increíbles, lo hacen generando un impacto mínimo en el medio y que en muchos casos sea positivo.

De esta manera trabajan en rincones como Agroturismo Can Martí donde prima la relajación y la serenidad basadas en la conexión con el medio en que se encuentran sin renunciar al lujo y la atención al detalle. Tanto es así que se pone especial atención en determinados servicios como la alimentación (obteniendo aquello que ofrecen en su huerto ecológico propio), el contacto permanente con la agricultura ecológica y los animales e incluso teniendo una piscina de agua natural de la zona, sin químicos.

Mas que un eco-resort en el que estimular nuestros 5 sentidos, la finca Can Martí es una experiencia en sí misma. ¿Qué mejor que una sesión de yoga, un relajante masaje y saborear una comida consciente y terapéutica?

Bosque balear
Torre de Portinatx

Este enclave se sitúa al norte de la isla de Ibiza, en un entorno de inmersión total en la naturaleza, donde prima el bosque mediterráneo. Merece recorrer los senderos que surgen en su interior y también, acercarse a la costa y descubrir la majestuosa Cala Xarraca entre otras muchas. Además es posible encontrar edificaciones y torres históricas. ¡Es todo un territorio a descubrir!

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